¿Adelgazar en verano? Que sea sin “dieta milagro”.
Se acerca el verano, momento en que comeremos más ensaladas, y otros platos veraniegos y saludables (¡o eso espero!). Pero también mostraremos al mundo nuestro cuerpo, enfundados en bañadores y bikinis. Hagámoslo sin rubor ni complejos absurdos: la belleza no está ni estará jamás en el exterior. Como decía “El Principito”: “Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos”. En cualquier caso, si quieres perder peso para la ocasión, me encantaría que no te timaran. Así que te ruego que tomes nota:
Las “dietas milagro”, tan comunes en verano, tienen varias características en común. La más importante es que no funcionan. Es decir, no son útiles si el objetivo es perder grasa corporal y mantener la pérdida a medio o largo plazo. El recomendable libro “Con las manos en la mesa” del Dietista-Nutricionista Juan Revenga, recoge una de las definiciones que más me gusta sobre este tipo de dietas:
“Se denomina ‘dietas milagro’ a todas aquellas cuya posibilidad de éxito depende de un milagro”.
Las reconocerás a primera vista, según señala la Estrategia Naos, porque prometen una rápida pérdida de peso sin apenas esfuerzo. Juan Revenga, de nuevo, lo explica perfectamente aquí, cuando concluye que debemos poner en tela de juicio “cualquier cosa que suene ‘demasiado bien’ como para ser cierta”.
Perder mucho peso en poco tiempo es arriesgado, no es a costa de grasa, y además te garantiza una rápida recuperación del peso perdido, a causa del conocido “efecto yo-yo”. Quien cae en este nefasto “yo-yo” tiene mucho más riesgo de ganar peso a los 4-6 años que quien nunca hubiera hecho la dieta milagro de turno, tal y como concluye esta importante guía clínica. Pero además, también aumenta las posibilidades de padecer cálculos biliares e incluso problemas cardíacos. En resumen: ganas el peso perdido (y algo más, “de premio”) y pones en riesgo tu salud. Una bicoca.
Recuerda que la fórmula para tratar el exceso de peso (si es que de verdad te hace falta perder peso), está compuesta por estos cuatro componentes:
• Seguimiento por un especialista (idealmente un dietista-nutricionista para que tu alimentación se adapte a tus gustos y preferencias),
• Alimentación saludable (incremento en la ingesta de cereales integrales, legumbres, frutas, verduras y hortalizas),
• Modificación de los hábitos de vida (eso incluye al ejercicio físico habitual), y
• Sobre todo, persistencia.
Julio Basulto
Diplomado en Nutrición Humana y Dietética (Universidad de Barcelona)
3 Responses to “¿Adelgazar en verano? Que sea sin “dieta milagro”.”
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Me ha gustado mucho este articulo de Julio Basulto.
Tengo una preguntita.
Al trabajar, es dificil preparar platos ricos en verduras y legumbres.
Se pueden utilizar las verduras y legumbres congeladas y los platos congelados, si son igual de ricos y tienen las mismas vitaminas. A mi por ejemplo me gusta mucho el cus-cus de verduras congelado que tiene la Sirena.
Gracias.
Apreciada Susana.
Las verduras y legumbres congeladas tienen prácticamente las mismas vitaminas y las mismas propiedades nutricionales que las frescas. Estos alimentos se congelan normalmente unas horas después de su recolección, y ello se traduce conservan todas las propiedades de su estado “fresco”. Puedes ampliar esta información en este post que incluí en esta sección:
http://blog.lasirena.es/lang/es/2011/10/06/pren-mes-verdures-si-son-fresques-be-si-son-congelades-tambetoma-mas-verduras-si-son-frescas-bien-si-son-congeladas-tambien/
Quizá te sirva también de orientación este otro post, relacionado con la ultracongelación:
http://blog.lasirena.es/lang/es/2010/08/10/ultracongelacio-sinonim-de-frescultracongelacion-sinonimo-de-frescura
Espero que esto responda a tu consulta. Si no es así no dudes en comentarlo.
Saludos cordiales,
Julio Basulto
Gracias, empezaré a probar más verduras y legumbres congeladas.