Los 10 “secretos” de los precocinados

Una manera de enfocar la vida en pareja es intentar hacerlo todo bien, y otra es hacer pocas cosas mal. A mí me gusta más la segunda. No hace falta obsesionarse en la perfección: basta con evitar cometer errores garrafales.
Lo mismo ocurre con nuestra alimentación. No es obligatorio cuadrar nuestros menús cual equilibristas. Si las transgresiones son pocas, todo irá bien.
Y ahora la pregunta del millón ¿los fritos “transgreden” una dieta saludable? Pues no. La fritura es una de las técnicas que más conserva los nutrientes de los alimentos. La clave para disfrutarlos es evitar cometer, como en la vida en pareja, grandes errores. Esquívalos siguiendo los siguientes “secretos”:
1. No descongeles.
Salvo las piezas grandes, no conviene descongelar la mayor parte de los alimentos congelados que consumiremos fritos.
2. Escoge aceite de oliva.
La temperatura de fritura ideal oscila entre 155°C y 190°C. El aceite de oliva soporta hasta 210°C sin deteriorarse.
3. “Sumerge” en aceite bien caliente.
Sumergir los alimentos evita que absorban mucha grasa. Evita, en cualquier caso, que el aceite humee.
4. Pocos alimentos por vez.
Si pones muchos alimentos, bajará la temperatura y la fritura será de peor calidad organoléptica y nutricional.
5. Filtra el aceite en caliente.
Si hay partículas en el aceite, fíltralo para evitar que se deteriore. No olvides volver a hacerlo justo después de freír.
6. Cambia el aceite periódicamente.
Si se filtra a menudo y en caliente, el aceite puede reutilizarse en frituras hasta 5 veces. En la freidora se usa más volumen de aceite y ello permite entre 10 y 20 frituras.
7. Papel absorbente.
Después de freír, pon los alimentos sobre papel absorbente (y cámbialo a menudo). Si el exceso de aceite se queda en el papel, no va a parar a tu cuerpo, lógicamente.
8. Niños sí, pero lejos.
Los fritos son una opción sensata de incluir grupos de alimentos rechazados por los niños. Además de atractivos y sabrosos, los fritos tienen otras ventajas, como la ausencia de espinas de pescado. Pero, eso sí, los niños deben estar lejos de la cocina, sobre todo cuando hay aceite caliente en los fogones.
9. Sus amigas, las verduras.
Una ensalada verde, un gazpacho o una guarnición de verduras son los acompañantes ideales de las frituras.
10. Prohibido prohibir.
Hay quien cree, erróneamente, que los fritos engordan. Esto solamente es cierto, según los estudios disponibles, para quien come una muy gran cantidad de fritos y a menudo. Recuerda, en cualquier caso, que una dieta saludable se basa en el consumo abundante de cereales y sus derivados (pasta, pan y arroz, preferiblemente integrales), legumbres, frutas, frutos secos, verduras y hortalizas, con menores cantidades de pescado, aves, huevos y derivados lácteos y aún menos porciones de carnes.
La Asociación Americana del Corazón nos da más pistas al respecto de las frituras aquí.
2 Responses to “Los 10 “secretos” de los precocinados”
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[...] en un post anterior que los fritos, según los estudios disponibles, sólo pueden hacernos ganar peso si... blog.lasirena.es/lang/es/2012/05/11/els-fregits-et-tenen-fregitlos-fritos-te-tienen-frito
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Qué mala fama tienen los fritos, sólo hay que saber entenderlos, el aceite de oliva es sano y si el alimento a freír en el también lo es, la combinación no tiene que ser “asesina” aunque algunos quieran vendérnoslo así.